“En la educación inicial, las niñas y los niños aprenden a convivir con otros seres humanos, a establecer vínculos afectivos con pares y adultos significativos, diferentes a los de su familia, a relacionarse con el ambiente natural, social y cultural, a conocerse, a ser más autónomos, a desarrollar confianza en sí mismos, a ser cuidados y a cuidar a los demás, a sentirse seguros, partícipes, escuchados, reconocidos: a hacer y hacerse preguntas, a indagar y formular explicaciones propias sobre el mundo en el que viven, a descubrir diferentes formas de expresión (…) a enriquecer su lenguaje y construir su identidad en relación con su familias, su comunidad, su cultura, su territorio y su país”. Ministerio de Educación Nacional – Orientaciones pedagógicas para la educación inicial en el marco de la atención integral.